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El hogar de Emma

El otro día conocí a Emma, de 7 días de vida, en su casa. Su tía quería regalarle sus primeras fotos y quería que fuesen tiernas y realistas, que reflejasen el ambiente real que rodea a un bebé en sus primeros días en su hogar, pero que a la vez fuesen limpias y elegantes. Nunca es fácil, pero con paciencia y discreción lo conseguimos. Emma estuvo muy tranquilita toda la sesión, y es que además de un bomboncito ella es pura paz y creo haberlo capturado en éstas imágenes. ¡A mi me parece que son pura dulzura! ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández ©Rosana_Fernández

El hogar de Lía

Hace unos días conocí a Lía en su propia casa. Hasta hacía dos semanas su casita había sido la panza de su mamá (podéis recordarla en el post navideño “Esperando a Lía”), pero la vida se abre camino y aunque es dura al principio para los protagonistas, vale la pena retratar con sensibilidad esa primera etapa de la vida. Para mi, como buscadora incansable de detalles y obsesionada con guardar en imágenes cachitos de amor, no hay nada que me guste fotografiar más que la ternura de un recién nacido en los brazos de quiénes más le aman. Cuando veo sus arruguitas, su primera muda de piel, sus primeros “experimentos” ante un mundo hostil…  pienso en lo desvalido que viene al mundo un bebé y cuánto amor necesita de sus padres. Es entonces inevitable recordar cuánto amo yo a los míos.©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías

El hogar de Iker

Hace unos días Sheila, Jose y Dana me invitaron a pasar un rato con ellos en su hogar con la condición de que retratase su nueva situación familiar. Nada de decorados extraños ni de bodegones con bebé. Como escenario su propia casa y como protagonistas ellos mismos. Tal cual. Puede ser tan bellamente sencilla como me parecen a mi estas fotografías. Luego ya vendrán las noches sin dormir y la cocina sin hacer… pero eso da para otro reportaje, jeje!©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías ©Rosana_Fotografías

Bienvenida, Jara

Hay veces que termino un reportaje y me encuentro a mi misma corriendo como alma que lleva el diablo al estudio a hacer el visionado y selección de las fotos porque las sensaciones han sido grandiosas. Este es uno de ellos. En general un reportaje a domicilio favorece la fotogenia y naturalidad de las personas, las imágenes en el propio hogar relatan intimidad y realismo y yo… pues adoro este tipo de proyectos que acaban aportándome tanto a nivel personal como profesional. Al fin y al cabo, la fotografía de familia la entiendo como un testimonio gráfico de las vivencias de los miembros de dicha familia, interaccionando entre ellos, mirándose a los ojos y transmitiéndose sentimientos. Es eso lo que busco encontrar cuando fotografío una familia. Y aseguro que no siempre es fácil, pero con Gabi, Edgar y Jara todo fluyó tan natural como cuentan las fotografías. Os presento a la bonita y dulce familia de este solete de 10 días con nombre de flor silvestre.

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Bienvenida, Nayra

Hace unos días me presentaron a Nayra, una bomboncita de tan solo 10 días. Esperaba su llegada desde que en abril (justo el día de St. Jordi) les hice a su familia un reportaje al aire libre en un campo de amapolas espectacular – Love you, Mom – al que se acabaron apuntando los tíos y hasta Teddy, el perro de la familia!

El reportaje de bienvenida a casa fue de los que me apasiona: documentar las escenas cotidianas y reales de la llegada al mundo de un bebé a una familia. Nada de decorar al bebé como si fuera un bodegón con bayas y perlas. Esta familia quería unas fotos naturales de familia y a mi no hay nada que me guste más que los gestos espontáneos: un bostezo, un llanto, el protagonismo exigido por una hermanita mayor demostrando que será una gran cuidadora, la mirada dulce de unos papás o la mirada confusa de un bebé recién llegado que solo entiende el lenguaje del olor y del instinto… En fin, un pequeño abanico de imágenes con intención y pensadas que espero que transmitan lo que viví: Amor, naturalidad y pureza.

Gracias, Ana María, Raúl y Anira por la confianza.

 

Bienvenida, Laia.

Rosana_Fernández_FotografíasRecordaréis a Sonia, Miguel e Iker de la sesión de embarazo que hicimos en primavera. Y como en una metáfora de la vida, anunciando la llegada del verano, ha llegado Laia. Preciosa y con las pestañas más largas que nunca antes vi. Una vez más, pienso que las imágenes hablan de la dulzura y la ternura que invade un hogar cuando llega un nuevo miembro a una familia. También podrían hablar de las horas de sueño atrasadas, de los llantos inconsolables hasta que llega el pecho de mamá y de la presencia reconfortante y experimentada de papá intentado hacer la vida más fácil. Y eso daría, ya no para un reportaje… ¡si no para un documental! En cualquier caso, os dejo un resumen chiquitín de la mañana que pasé en el nuevo hogar de la pequeña Laia. Bienvenida.

 

Bienvenido, Hugo

 

Valientes padres primerizos que se aventuran a la crianza de un ser humano todavía sin deberes, un ser frágil y desvalido que necesita ser guiado cuya única prioridad es la supervivencia… Me suena. Mi propia experiencia me dice que esos momentos merecen ser retratados con delicadeza y confianza. Son momentos muy intensos y pasan como un rayo por la vida, pones toda tu energía en vivirlos y piensas que no los olvidarás nunca. Pero pasarán los meses, los años y cambiarán las rutinas y aquello que te parecía lejano está ya aquí y mirando hacia atrás echarás tanto de menos aquellos momentos de cercanía tan estrecha y dependiente que lo único que tendrás son los recuerdos. Difusos, incluso borrosos. Quizás una canción de cuna te transporte a aquellos días o el olorcito a recién nacido de algún nuevo sobrino… pero solo aquellas fotografías que afortunadamente decidisteis haceros durante los primeros días sean las que reflejen la realidad que queréis revivir. Carmen y Javier querían unas fotos realistas y elegantes sin artificiosos decorados ni luz de estudio, un reportaje en casa donde más a gusto se encuentra una recién estrenada familia es el mejor lugar para retratar esos momentos tan íntimos. Os dejo unas pinceladas del amor más puro que puede sentir un ser humano. En blanco y negro la mayoría y en cachitos.

Bienvenido, Pablo

Pablo se resistía a hacer de modelo para este reportaje de recién nacido. Lo intentamos un día lluvioso y no hubo manera de dejarlo relajadito para hacer un ovillo con él y hacerle fotos acurrucadito. Aproveché y les hice fotos de familia y de detalle pero nos quedamos con las ganas de sacarle partido al angelito, así que volví al cabo de unos días una mañana a ver si me lo encontraba dormidito. Y menos mal que volví! Se pasó toda la sesión durmiendo, dejando que le hiciéramos de todo, como un cachorrito. Os dejo un resumen del reportaje y me explicáis qué os transmite. De qué os entran ganas? De iros a la camita o de comer algodón de azúcar?

Bienvenido, Andy

Tan solo un par de semanas de vida y Andy ya tiene un recuerdo para toda la vida. Pasarán los años y su vida irá cambiando, sus ropitas le irán quedando pequeñas… pero estas imágenes mantendrán para siempre la atmósfera que le rodeaba cuando solo era un recién nacido.