Archivo por meses: julio 2014

Premamá, prepapá, prehermanito

Martí espera emocionado la llegada de su hermanito. Le han dejado elegir su nombre y eso es toda una responsabilidad! Mamá quería ponerle de nombre “Marc” y Papá se decantaba por “Enric”, pero el pequeño de la casa (que pronto pasará a ser el grande) lo tenía muy claro. Su hermanito se llamaría Pablo. Le enseñará a nadar, a jugar a fútbol y a ir en bicicleta… en definitiva, esos grandes placeres de los que se compone la vida ;)

Fotos: Rosana Fernández y Sílvia Trillo

Esperando a Emma

Esperar un bebé se hace largo. Larguísimo, más bien. Luego no tienes tiempo ni para rascarte pero la espera… parece que no llegue nunca la semana 40. Personalmente recuerdo mi embarazo como una época de felicidad y confusión sentimental máxima de la que no guardo demasiados recuerdos fotográficos. Una lástima porque entre tal batiburrillo de emociones no me animaba a pedirle a mi gente que me hicieran fotos (ya se sabe que en casa del herrero…) y a día de hoy me arrepiento de no haberme liado la manta a la cabeza y haber retratado mi panza en cada experiencia que viví. Sí, a lo gnomo de Amelie pero en barriguita.

Tania y Miguel Ángel esperan a Emma. Les queda poquito, apenas unas semanas para conocer al ser más precioso que hayan conocido en sus vidas. Pensé en un reportaje que con el paso de los años pudiera entender Emma, que pudiera leer el amor que sentían sus padres mientras la esperaban. En el pase de diapositivas dejo un pequeño resumen de la mañana que pasamos juntos.

Postboda de secano.

Javier y Carmen se casaron hace un mes, pero tenían muchísimas ganas de hacerse una sesión de fotos vestidos de novios pero sin la tensión del día de la boda. Carmen se desmelenó, y si me hubieran dicho que era la encarnación de Afrodita lo hubiera creído, pues su belleza Helénica no deja lugar a dudas: Carmen vino a darlo todo en su postboda, vino vestida de diosa del amor. Javier posó espontáneo, sin chaqueta, con una sonrisa permanente dibujada en su cara y la elegancia que aporta la buena educación y las miradas sinceras. Fue una tarde preciosa, vivimos la puesta Sol desde un campo dorado de avena, rieron y bailaron su rústico vals nupcial a la sombra de nogales y pinos mediterráneos y se nos fue yendo la luz del día para decepción de todos. Solo he editado una parte del reportaje entero pero MORÍA por poneros un adelanto de la sesión. Como siempre lo muestro con mucho amor para que lo disfrutéis en cachitos. La suerte de vivirlo entero estará para siempre en las retinas de Carmen y Javier!